jueves, 25 de marzo de 2010

Centro histórico de Tarento



Existe en el sur de Italia, en la Región de Apulia, una ciudad poco conocida fundada por los griegos 8 siglos antes de Cristo, cuyo centro histórico se encuentra emplazado en una pequeña isla que separa el mar jónico de un pequeño mar interior. Dicha ciudad se llama Tarento (en italiano Taranto) y alberga una planta siderurgica gigantesca.

Es también la ciudad más contaminada del país y una de las más contaminadas de Europa, produce la misma cantidad de dioxinas que 4 países europeos juntos (contando a España y Gran Bretaña) y el 98% de las dioxinas italianas. Es sede de una importante base naval, la cual fue la primera ciudad en el mundo en ser bombardeada desde portaviones, a manos de los ingleses en 1940. Es además uno de los lugares con mayores tasas de desempleo, y mayores índice de cáncer Su población enfrenta un proceso progresivo de decrecimiento, pues los jóvenes emigran una vez terminada la escuela a buscar fortuna lejos de sus fronteras.

Su centro histórico, que se caracteriza por su variedad y riqueza arquitectónica, es de una decadencia sobrecogedora. En él es posible aun ver huellas del paso helénico por la ciudad, callejones estrechos, casas encaramadas unas arriba de las cotras, iglesias bizantinas, palacios renacentistas y hasta un castillo aragonés. No obstante está en un considerable estado de abandono, a pesar de los intentos de restauración y los millones de euros gastados en ello. La mayor parte de su población ha sido trasladada a barrios en la perifería de la ciudad, lo cual acentúa la sensación de abandono al recorrer las callejuelas de la isla.


martes, 16 de marzo de 2010

Arco Galieno - Roma


Construida originalmente como parte de los murallas servianas, la Puerta Esquilina data del siglo IV a.c., siendo restaurada en el año 262 por el prefecto de la ciudad Marco Aurelio Vittore, quien la dedico al emperador de turno (Galieno) y a su mujer Cornelia Salonina. De donde viene el nombre por el cual es conocida en la actualidad, Arco Galieno. Se encuentra adosado a la iglesia de San Vito.

Se encuentra en el "rione" Esquilino, ubicado en una de las famosas 7 colinas de la ciudad, a poca distancia de la estación de trenes de la ciudad y de una de las 4 grandes básilicas de Roma, Santa María la Mayor, en una zona de alta presencia de inmigrantes (en especial chinos) que le dan un sello característico al barrio. Hace unos 2.000 años estaba al final de una de las zonas más populares y de mayor movimiento de la ciudad, que era conocida como "Subura", estaba poblado de bares, tabernas y bodegas. Su principal eje era el "clivus Suburanus", cononocido por ser la calle de las prostitutas en aquellos años.

Paradojalmente algunos de estos usos no han variado demasiado con el tiempo, así en la parte alta de la Subura, aun se ven mujeres ofreciendo sus servicios, y en su zona más baja (cercana a los Foros Imperiales) proliferan bares, restaurantes, tabernas, trattorias, entre otros locales.

domingo, 31 de enero de 2010

Un día como tantos otros


Un silencio sepulcral, a penas interrumpido, por el periódico trinar de unos pájaros lejanos, cubre serenamente la totalidad de esta ciudad, cual si hubiese decidido tomarse un respiro. Afuera, el frio aire romano, aguarda tranquilo que terminen de pasar las horas, quizás cansado de azotar las ventanas y los árboles un par de horas atrás. La madrugada silenciosa de una noche de tormentas eléctricas, avanza veloz.


Amaneció nublado, gris, con una cansada lluvia intermitente. Como si hubiese estado arrastrada por la tormenta de la noche precedente. El día, recién en torno al medio día, logro sacurdirse definitivamente del lastre invernal, dando paso a una limpia y brillante jornada de sol. La cual, sin embargo, antes que pudiese desenvolverse como tal, se desvaneció fundiéndose en un ocaso frio, único y anónimo, como tantos otros.




viernes, 8 de enero de 2010

Puerta en el Arco de Jano


Este curioso vestigio del Imperio Romano en la ciudad de Roma, construido en la zona del Foro Boario en torno al año 300 después de cristo, es una especie de Arco de Triunfo doble de 16 metros de alto. Está compuesto por 4 pilares, cuyo paso bajo él forma una cruz, sobre una planta cuadrada de 12x12 metros. No obstante, no fue construido para celebrar ninguna clase de victoria militar sobre ningún pueblo y por ello no lleva el nombre de ningún emperador, a diferencia de los otros arcos y columnas de la ciudad (Constantino, Tito, Severo Séptimo o Trajano) De hecho su nombre viene de la palabra latina ianus que designaba un pasaje cubierto, y lo más probale es que haya sido una estructura que servía a los banqueros que se situaban en el Foro Boario, en honor a los cuales se había construido el Arco de los Argentarios (o bien, los que tienen lala "plata") a pocos metros.

De la multitud de construcciones que se hicieron en aquellos años, la gran mayoría fue consumida por el paso de los años, sirviendo de cantera para iglesias y palacetes medievales y renacentistas, o perecieron a causa de la megalomanía de papas y gobernantes. Sin embargo, testarudo y perserverante, como todo buen banquero, el Arco de Jano siguió de pie, soportó el abandono, el paso de los años, las inundaciones del río, unas cuantas guerras, saqueos e invasiones. Incluso en algún momento a alguien se le ocurrió construir en sobre él una pequeña fortaleza, aprovechando su altura, la cual fue demolida a mediados del siglo XIX, de la cual presumimos data aquella extraña puerta, situada a unos 8 o 10 metros de altura y a la cual no se puede acceder.

Así pasan las vicisitudes humanas y el buen arco permanece tranquilo, semi escondido a los pies del monte Palatino mirando hacia el rio Tíber, con sus casi 1700 años esperando, quizás a que alguién por fin llegue con la llave y logre abrir el candado de aquella vetusta puerta.


sábado, 19 de diciembre de 2009

Effetto Venezia, Livorno



Cada año durante el período más álgido del verano boreal, en uno de los barrios más antiguos la ciudad de Livorno en la Toscana, se lleva a cabo el denominado "Effetto Venezia", durante los primeros días de agosto. Es una tradicional fiesta popular (la más importante del verano livornés) en la cual se realizan diversas actividades, que van desde ferias y mercados callejeros a conciertos, pasando por una amplia oferta gastronómica de productos locales y regionales, en las calles, canales y puentes del barrio La Venezia (o Venezia Nuova).

El barrio recibe su nombre de la famosa ciudad de Marco Polo, ya que se caracteriza por la presencia de canales en vez de calles. Constituye la única parte de la ciudad que sobrevivió, más o menos, indemne a la destrucción provocada por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Una de las curiosidades del barrio, es que en el Teatro San Marco (parcialmente destruido en la guerra) fue fundado, en 1921, el Partido Comunista de Italia, de la mano de Antonio Gramsci y Amadeo Bordiga; partido que llegaría a ser el partido comunista más importante de occidente, llegando a obtener sobre el 30% del electorado durante los años 70's.


martes, 10 de noviembre de 2009

El Ghetto de Roma



En mi infinita ignorancia tuve que llegar a esta ciudad, luego de 31 años de vida, para descubrir que la palabra gueto era de origen italiano (ghetto). Siempre me pareció que debía ser algo inventado por los nazis, o al menos de origen alemán; pero no, la bendita palabra es italiana. Si bien no se sabe muy bien el origen etimológico del término, se acepta que hacer un barrio solo para judíos y llamarlo de tal modo es un invento veneciano.

El guetto de Roma fue creado por orden papal poco años después, y valga la coincidencia, sugió en el momento en que los reyes católicos deportaban, perseguían y obligaban a renegar de su religión a los hijos de Abraham (ya que sin ello la inquisición no podía mandarlos a la hoguera). Ante tal nivel de intolerancia ibérica, cientos de miles de judíos escaparon de la persecusión castellano-aragonesa refugiándose en Italia y en el Imperio Otomano (donde fueron llamados sefardíes, en hebreo, españoles). Paradojalmente, en aquellos años era papa Alejandro VI, un tal Rodrigo Borgia (de origen valenciano), quien recibió a muchos de estos refugiados, ante la ira de los reyes españoles.

50 años después de la muerte del papa Borgia, un sucesor suyo (Pablo IV) decidió quitarles los derechos que les había concedido el libertino de Borgia y mando a establecer un barrio donde se les congregara, en una zona entre el río Tiber y el Teatro Marcello, obligando a los judíos a portar un distintivo en la ropa. Así nace, en 1555, el ghetto de Roma . Si bien, luego las resticciones aplicadas a los judíos se fueron relajando, no fue sino hasta la invasión napoleónica en 1798 (con proclamación de la República incluida) que se les reconoció igualdad ante la Ley.

Pero como el pequeño emperador fue tan solo una tempestad de verano. Los judíos fueron nuevamente reluidos en el ghetto en 1814, luego de la restauración papal. Finalmente en 1849 (durante la efímera 2 República Romana) la segregación fue finalmente abolida, aunque tuvo que esperar algunos años antes que se hiciese efectiva. El ghetto se transformaría en un barrio más de la ciudad , y los judíos vivieron en libertad, recién en 1870 cuando el Reino de Italia, derrotó definitivamente al Estado Pontificio, conquistando la ciudad.

Pero claro, la cosa no podía ser tan simple. En 1943 la ciudad fue ocupada por los nazis (tenían que aparecer). El día sábado 16 de octubre cientos de soldados alemanes rodearon el barrio y detuvieron a poco más de mil judíos, los cuales, embarcados en la Estación Tiburtina, fueron enviados en trenes de carga rumbo a Auschwitz. De ellos solo volverían 17 con vida.