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martes, 16 de marzo de 2010

Arco Galieno - Roma


Construida originalmente como parte de los murallas servianas, la Puerta Esquilina data del siglo IV a.c., siendo restaurada en el año 262 por el prefecto de la ciudad Marco Aurelio Vittore, quien la dedico al emperador de turno (Galieno) y a su mujer Cornelia Salonina. De donde viene el nombre por el cual es conocida en la actualidad, Arco Galieno. Se encuentra adosado a la iglesia de San Vito.

Se encuentra en el "rione" Esquilino, ubicado en una de las famosas 7 colinas de la ciudad, a poca distancia de la estación de trenes de la ciudad y de una de las 4 grandes básilicas de Roma, Santa María la Mayor, en una zona de alta presencia de inmigrantes (en especial chinos) que le dan un sello característico al barrio. Hace unos 2.000 años estaba al final de una de las zonas más populares y de mayor movimiento de la ciudad, que era conocida como "Subura", estaba poblado de bares, tabernas y bodegas. Su principal eje era el "clivus Suburanus", cononocido por ser la calle de las prostitutas en aquellos años.

Paradojalmente algunos de estos usos no han variado demasiado con el tiempo, así en la parte alta de la Subura, aun se ven mujeres ofreciendo sus servicios, y en su zona más baja (cercana a los Foros Imperiales) proliferan bares, restaurantes, tabernas, trattorias, entre otros locales.

viernes, 8 de enero de 2010

Puerta en el Arco de Jano


Este curioso vestigio del Imperio Romano en la ciudad de Roma, construido en la zona del Foro Boario en torno al año 300 después de cristo, es una especie de Arco de Triunfo doble de 16 metros de alto. Está compuesto por 4 pilares, cuyo paso bajo él forma una cruz, sobre una planta cuadrada de 12x12 metros. No obstante, no fue construido para celebrar ninguna clase de victoria militar sobre ningún pueblo y por ello no lleva el nombre de ningún emperador, a diferencia de los otros arcos y columnas de la ciudad (Constantino, Tito, Severo Séptimo o Trajano) De hecho su nombre viene de la palabra latina ianus que designaba un pasaje cubierto, y lo más probale es que haya sido una estructura que servía a los banqueros que se situaban en el Foro Boario, en honor a los cuales se había construido el Arco de los Argentarios (o bien, los que tienen lala "plata") a pocos metros.

De la multitud de construcciones que se hicieron en aquellos años, la gran mayoría fue consumida por el paso de los años, sirviendo de cantera para iglesias y palacetes medievales y renacentistas, o perecieron a causa de la megalomanía de papas y gobernantes. Sin embargo, testarudo y perserverante, como todo buen banquero, el Arco de Jano siguió de pie, soportó el abandono, el paso de los años, las inundaciones del río, unas cuantas guerras, saqueos e invasiones. Incluso en algún momento a alguien se le ocurrió construir en sobre él una pequeña fortaleza, aprovechando su altura, la cual fue demolida a mediados del siglo XIX, de la cual presumimos data aquella extraña puerta, situada a unos 8 o 10 metros de altura y a la cual no se puede acceder.

Así pasan las vicisitudes humanas y el buen arco permanece tranquilo, semi escondido a los pies del monte Palatino mirando hacia el rio Tíber, con sus casi 1700 años esperando, quizás a que alguién por fin llegue con la llave y logre abrir el candado de aquella vetusta puerta.


miércoles, 17 de junio de 2009

Basílica de Majencio - Roma



Corría el año 306, cuando el emperador Marcus Aurelius Valerius Maxentius (Majencio), ordenó construir una basilica (es decir un edificio que se usaba como mercado, lugar de reunión, transacciones, discusión y culto) sobre las ruinas del antiguo Templo de la Paz del emperador Vespasiano. Majencio, reconocido por su tolerancia religiosa, siendo uno de los pocos emperadores que toleró tranquilamente el cristinaismo, fue derrotado por el ambicioso Constantino en el años 312, en la batalla del puente Milvio, perdiendo el poder antes de la finalización de las obras.

Durante el reinado de Constantino, la basílica fue terminada, y el cristianismo fue declarado la religión oficial del Imperio luego del edicto de Milán, en 313. Según cuenta la leyenda en gratitud por la ayuda divina recibida que le permitió lograr la victoria. Si bien fue concebido y comenzado a construir como templo pagano, la basílica de Majencio puede ser considerada la primera construcción cristiana oficial del Imperio Romano. En su tiempo, fue el edificio de mayor envergadura del Foro Romano.