domingo, 9 de enero de 2011

Una mañana de invierno en Weimar



El frío calando en serio. Un despertar silencioso. La promesa de un desayuno abundante y una larga jornada por delante. Ante mi un anónimo patio interior, ordenado y quieto, como muchos otros en Weimar. Pequeña y tranquila ciudad de provincia, que vio pasearse por sus salones a Goethe y Schiller, florecer la más importante corriente arquitectónica del modernismo de estas tierras e fundarse en su viejo teatro remodelado la república alemana de entre guerras, apelando a su tradición intelectual y pacifista. Aquel débil interregno republicano, que sucumbió ante el autoritarismo y el peso de la historia. La misma que vio construir el Campo de Concentración Buchenwald a pocos kilómetros de distancia y que vio pasar tropas soviéticas por sus calles, quedándose por décadas. Sin poder aun despertar de su largo letargo, la ciudad se apresta a un nuevo gélido día, en silencio y orden. Como siempre.

martes, 4 de enero de 2011

Estación Central de Leipzig


Construida a partir de 1909 e inaugurada en 1915, en su momento fue la estación de trenes más grande de Europa. Otrora próspera ciudad comercial e industrial de Sajonia, Leipzig, recibe aun a los visitadores en esta monumental obra neoclásica, reconvertida en un centro comercial de 3 plantas. A pesar de que la ciudad perdió la importancia y centralidad de antaño, sigue conservado un gran atractivo y una gran historia. De los 718 mil habitantes que tenía en 1930, en 1998 llegó a contar tan solo 434 mil, subiendo hasta llegar a los 518 mil de hoy en día. En la imagen, es posible apreciar el corredor central de la esatción y la infinidad de lámparas colgantes que penden del techo, unos días antes de la navidad.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Bologna




Comienza a llover. El frio volvió con dureza, casi imperceptiblmente. Tal como volvieron los días eternamente grises, la fria humedad que cala los huesos. El río comienza a crecer. En tierras cercanas se suceden inundaciones y nevadas, interrumpiendo el tedio de la niebla constante. Los días se hacen cada vez más, intolerablemente, breves. Recién pasadas las 4 PM la oscuridad se deja caer por los rincones de la ciudad y en días jornadas como esta, está presente todo el día. Cómo si fuera una amenaza. Así, la luz no pasa de promesa y el otoño anuncia un invierno que parece haber llegado para no moverse más.

viernes, 8 de octubre de 2010

De vuelta a Concepción


Un buen día volví. Luego de casi tres años, mis pasos volvieron a pisar esas veredas, hoy por hoy, a mal traer. Volví al único lugar que he sentido como hogar, en mi incansable peregrinar por un puñado de ciudades, un par de países y una infinidad de casas y departamentos. Siempre supe que volvería, aunque está vez haya sido solo a dar una ojeada, tal como sigo sabiendo que volveré defenitivamente un día.

Ahí estaba la ciudad, para el ojo externo, casi normal, repuesta, en pié y funcionando. Con algunas pequeñas señas de lo ocurrido en el centro, pero dentro de todo "bien". Los escombros ya no están, las calles con sus hoyos y baches están transitables. Allí donde algo se vino abajo, sus restos ya no están, salvo por el más emblemático de todos que sigue ahí como un mudo testigo de una tragedía que pudo ser aún peor.

Sin embargo, aguzando un poco el ojo, el escenario es muy distinto. Edificios desocupados y con orden de demolición hay varios, algunos bastante emblemáticos (véase foto n°1); algunos de los símbolos urbanos de la ciudad, con serios daños estruturales, aunque todo parezca normal desde afuera (véase foto n° 2), y así muchas cosas más, desde el puente que ya no está, mientras el otro sigue cerrado, la infinita sucesión de grietas por todos lados.

Pero lo que más me llamó la atención fue la desesperanza. La sensación de abandono que en la otrora próspera capital del Bio-Bío, se respiraba. La ciudad parecía haber envejecido, haberse deteriorado y la gente con ella. Pasados 7 meses, es como si poco hubiese cambiado, más allá de la reposición de los servicios básicos, la reinstauración del orden público y de haber retirado de las calles las toneladas de escombros. La gente sigue ahí, apesadumbrada y sin hablar de otra cosa, esperando. Sin saber muy bien qué.

Pasada la urgencia, el resto del país se olvidó de la tragedia. Pero la ciudad quedó ahí, de rodillas, lacerada y maltratada. La reconstrucción, por parte del gobienro, nunca comenzó, la demolición o restauración de edificios emblemáticos, está suspendida, como bien me dijo un guardia de seguridad de la Intendencia Regional, porque no es una prioridad. Pasaran los años, este evento quedará como parte constitutiva de la identidad colectiva de ese pueblo y la ciudad, para "recuperarse", comenzará inorgánica y paulatinamente a destruir las señas del pasado, arrasando con el patrimonio, intentando construir una nueva, que no le recuerde estos dolorosos días. Como muchas otras veces lo ha hecho (en 1835, 1939 y 1960). No quise ir más allá, la falta de tiempo fue la escusa para no ver el puerto y los poblados costeros arrasados. Sin duda el panarama iba a ser peor.



lunes, 2 de agosto de 2010

Mercati Generali - Roma



Como parte de la política "veltroniana" (en relación a Veltroni, ex-alcalde de Roma) de promover el desarrollo urbano de la ciudad por medio de grandes obras de arquitectura de reconocidos arquitectos internacionales, fueron convocados personajes como Santiago Calatrava, Zaha Hadid o Richard Meier, a dejar "grandes obras" en la ciudad eterna. Sin embargo, tales esfuerzos desembocaron en más polémicas y fracasos, que éxitos.

En este contexto, el concurso para la renovación de los antiguos "Mercados Generales" (Mercati Generali) del barrio Ostiense en Roma, fue obtenido por el estudio de Rem Koolhaas para su "renovación", debiendo transformarlos en la "Città per i Giovani".

Los mercados, con sus 82.000 m2, fueron construidos a comienzos del 1900, siendo abandonados definitivamente a comienzos de los años 2000, debían tranformase en un complejo que reuna diversas actividades que incluyan desde espectáculos y una "mediateca", hasta instalacioes para la práctica deportiva (gimasios, piscina, Spa), así como la denominada "Città dei Sapori" (ciudad de los sabores).

El proyecto (de 230 millones de euros) debía comenzar en 2005 y finalizar el 2008, sin embargo, como se aprecia en la fotografía tomada en 2010, ello nunca ocurrió.


Otros proyectos:

El proyecto de Calatrava, la Città dello Sport (con una inversión 320 millones de euros), aún inconcluso debía estar terminado para el Mundial de Natación de 2009, el cual finalmente fue realizado en instalaciones provisarias realizadas con mecano en la inmediaciones de Foro Italico. Sin que se tenga claridad si será terminado, ni cual será su utilidad.


El proyecto de Richard Meier, "Museo dell'Ara Pacis", inaugurado en la navidad de 2006, desde su concepción vive atrapado en la polémica, pues rompe con el "estilo" del barrio en el cual está emplazado, sus críticos lo acusan de parecer una estación de servicios. Durante la campaña electoral, el actual alcalde de Roma, prometió que iba a derribarlo si resultaba electo por ser una "aberración arquitectónica" y haber sido construida por asignación directa, sin concurso. Por suerte, aún no cumple su promesa.

Los únicos proyectos que reunen cierto consenso, y se presentan como ejemplos de éxito, son: a) el "Museo Nazionale delle Arti del XXI Secolo" (2010), de Zaha Hadid, el cual es considerado una maestra de la arquitectura, aunque sus críticos dicen que no "dialoga" con el exterior y que bien podría haberse construido en cualquier otro lugar; y b) el "Auditorium Parco della Musica" (2002), de Renzo Piano, aunque este proyecto es anterior y comenzó a ser construido en 1994.

jueves, 13 de mayo de 2010

Castro - Chiloé


Parece que una hubiese pasado una vida entera, desde la última vez que anduve por ahí. Cuando daba la sensación que ello duraría para siempre y mi vida se quedaría enredada entre aquellas insularidades. De cierto modo lo hizo. Una de las tantas vidas que he construido y quemado, para crear otra desde sus cenizas humeantes, lanzandome lejos una y otra vez. Alguien por ahí me bautizó como el "perdido" en la isla "perdida". A juzgar por como se han ido dando las cosas y mirado en torno, donde fui a parar, no puedo dejar de pensar que tenía algo de razón.

2010

martes, 4 de mayo de 2010

Chonchi - Chiloé


Mientras casi toda la humanidad se preparaba a recibir el siglo XXI, un puñado de islas al sur de Chile aún no terminaba de desembarazarse completamente del siglo XIX. El comienzo del futuro, de la era que parecía no querer comenzar nunca, había llegado. Sin embargo, por las insularidades olvidadas de este universo de madera, simbólicamente esta noche es la metáfora del fin. El fin de este mundo bravío y áspero, con todas sus gentes resignadas a no caber en ninguna otra parte.

2003