domingo, 28 de noviembre de 2010
Bologna
viernes, 8 de octubre de 2010
De vuelta a Concepción
Ahí estaba la ciudad, para el ojo externo, casi normal, repuesta, en pié y funcionando. Con algunas pequeñas señas de lo ocurrido en el centro, pero dentro de todo "bien". Los escombros ya no están, las calles con sus hoyos y baches están transitables. Allí donde algo se vino abajo, sus restos ya no están, salvo por el más emblemático de todos que sigue ahí como un mudo testigo de una tragedía que pudo ser aún peor.
Sin embargo, aguzando un poco el ojo, el escenario es muy distinto. Edificios desocupados y con orden de demolición hay varios, algunos bastante emblemáticos (véase foto n°1); algunos de los símbolos urbanos de la ciudad, con serios daños estruturales, aunque todo parezca normal desde afuera (véase foto n° 2), y así muchas cosas más, desde el puente que ya no está, mientras el otro sigue cerrado, la infinita sucesión de grietas por todos lados.
Pero lo que más me llamó la atención fue la desesperanza. La sensación de abandono que en la otrora próspera capital del Bio-Bío, se respiraba. La ciudad parecía haber envejecido, haberse deteriorado y la gente con ella. Pasados 7 meses, es como si poco hubiese cambiado, más allá de la reposición de los servicios básicos, la reinstauración del orden público y de haber retirado de las calles las toneladas de escombros. La gente sigue ahí, apesadumbrada y sin hablar de otra cosa, esperando. Sin saber muy bien qué.
Pasada la urgencia, el resto del país se olvidó de la tragedia. Pero la ciudad quedó ahí, de rodillas, lacerada y maltratada. La reconstrucción, por parte del gobienro, nunca comenzó, la demolición o restauración de edificios emblemáticos, está suspendida, como bien me dijo un guardia de seguridad de la Intendencia Regional, porque no es una prioridad. Pasaran los años, este evento quedará como parte constitutiva de la identidad colectiva de ese pueblo y la ciudad, para "recuperarse", comenzará inorgánica y paulatinamente a destruir las señas del pasado, arrasando con el patrimonio, intentando construir una nueva, que no le recuerde estos dolorosos días. Como muchas otras veces lo ha hecho (en 1835, 1939 y 1960). No quise ir más allá, la falta de tiempo fue la escusa para no ver el puerto y los poblados costeros arrasados. Sin duda el panarama iba a ser peor.
lunes, 2 de agosto de 2010
Mercati Generali - Roma
Los mercados, con sus 82.000 m2, fueron construidos a comienzos del 1900, siendo abandonados definitivamente a comienzos de los años 2000, debían tranformase en un complejo que reuna diversas actividades que incluyan desde espectáculos y una "mediateca", hasta instalacioes para la práctica deportiva (gimasios, piscina, Spa), así como la denominada "Città dei Sapori" (ciudad de los sabores).
El proyecto (de 230 millones de euros) debía comenzar en 2005 y finalizar el 2008, sin embargo, como se aprecia en la fotografía tomada en 2010, ello nunca ocurrió.
Otros proyectos:
jueves, 13 de mayo de 2010
Castro - Chiloé

martes, 4 de mayo de 2010
Chonchi - Chiloé

lunes, 26 de abril de 2010
La pasión por la antigüedad
Esta,
por ejemplo, es una de esas noches en que todo parece dispuesto para sentarse a escribir. Afuera el calor del día se ha convertido en una noche fresca y silenciosa. Una de aquellas noches solitarias que en otros tiempos abundaban y se disfrutaban tanto. La taza de té, como de costumbre, sobre el posa vasos azul, en los oídos música nueva despertando sensaciones antiguas.
El mundo, preso de una quietud poco frecuente, parece haberle concedido una pausa. Solo se siente el suave trinar de las golondrinas, que decidieron anidar en la persiana externa de su ventana; y más allá el pasar lejano de los últimos trenes de la jornada, como invitándolo a dejarse llevar. Con los ojos fijos en la pantalla y pasando la mano por la barba, se pregunta como hacer para plasmar en la lengua de Dante, lo que no logra ni siquiera describir en la de Cervantes.
viernes, 9 de abril de 2010
Catedral de Concepción, Chile

Corría una calurosa noche de verano, un 24 de enero de 1939, cuando la tierra se aburrió de permanecer quieta y echó abajo una serie de ciudades del centro sur de Chile, con gran violencia, como ya lo había hecho más de una vez y volvería a hacerlo en el futuro. Esa noche no sólo acabó con la vida de mucha gente (como nunca antes en la historia de aquel joven país), sino que acabó con el escaso patrimonio arquitectónico de aquellos lugares, entre el que se contaba la antigua catedral de Concepción y sus magníficas torres, en estilo neoclásico. Obligando a dinamitarlas por el peligro de derrumbe.
En su lugar se construyó un nuevo templo a partir de 1940, en un estilo muy distinto, siguiendo las ideas en boga por aquellos años. Inspirado en las ideas del modernismo y apelando a nuevas normas anti sísmicas, se recurrió a una solución a tres naves, con trazos neo-románicos, coronado con un rosetón y vitrales traidos de España. Habiendo resistido al terremoto de 1960, fue consagrada recién en 1964. Volviendo a resistir el terremoto de febrero de 2010.
